Siempre que oimos lo de "dejar algo" para seguir a Jesús,nos echamos a temblar.El que diga que no: miente.Luego lo hará o no...pero si se viera la cara cuando lo dice el cura...
Habitualmente el que no teme perder algo por seguir al Señor es que no valora su posesión.
Como dice D.Jesús Higueras,algunas de esas cosas que se pierden en el seguimiento,son formas de ser,actitudes perjudiciales para uno y/o para los demás,costumbres feas que fastidian a los demás aunque sean menudencias,bienes preciados...que luego uno olvida o no al darlas,etc,etc.
Creo que el factor común de todas esas cosas que se pierden por el seguimiento a Jesús,la que más cuesta,es el tiempo invertido en otras cosas para los demás.Hoy en día valoramos mucho nuestro tiempo y dedicarnos a lo que nos gusta.
Si el Señor se hubiera dedicado a "lo que le gustaba",no hubiera bajado a la Tierra.¿Qué necesidad tenía Él de hacerlo cuando estaba allí arriba y con una sola señal suya hubiera bastado?
También desprenderse de personas hace falta en el seguimiento de Jesús.Hay compañías y ambientes que no interesan para el apóstol.Aquí tengo mis dudas...pues aunque siempre oí ésto,sé que el apóstol luego tiene que volver a esos ambientes de los que partió para evangelizarlos...ya con nuevas fuerzas y condición.
A quienes más admiro de las personas religiosas desprendidas es a los misioneros...pues en esas tierras inhóspitas y llenas de dificultades,sí que hay que seguir la pobreza y humildad por narices aunque sea; no hay marcha atrás ni tibiezas.
Que el Señor envíe muchos obreros a Su mies,y que nosotros aceptemos serlo si en alguna ocasión salimos de ese bombo.
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1] Enviado por
Jf21 desde

el 05/09/2010 a las 09:09:20